...hasta la incognoscible fisura

"...El pirata tiene el poder de interrumpir el circuito de la producción, de descarga la noria de la producción, pero, sin embargo, no es ajeno a todo ese montaje. Precisamente subsiste gracias a esas redes económicas y comerciales que él mismo descompone. Lo cual forma el símbolo de sus relaciones con el tiempo, con la civilización o con la historia: una voluntad furiosa de separarse de todo eso y la fatalidad de depender de ello.
La actividad del pirata viene a parar entonces en un juego del escondite entre él, paria y la sociedad. A veces logra romper el muro del tiempo y abrirse paso, pero una vez en el exilio, ¿cómo acomodarse a ese no man's land entre la eternidad y el instante? Tiene que reintegrarse, por más o menos tiempo, en el siglo del cual ha desertado. El mismo barco que ha llevado su cargamento de bribones al más allá radiante de los mares tropicales, entre el Génesis y la estrella Absinta, una orden del capitán va a lanzarlo de nuevo, por una temporada, a los caminos de su tiempo. Regresa a la historia, y en ella efectúa sus depredaciones y hace acopio de tesoros y provisiones. Cuando está colmado de los bienes de este mundo, rápidamente hace rumbo hasta la incognoscible fisura por la que deslizarse otra vez fuera del tiempo.
Estas idas y venidas del interior al exterior de la historia ritman la epopeya del pueblo del mar. El pirata siempre está en precario respecto a los asuntos del mundo; los precede o los sigue, pero no está en hora."